Riendas que sujetan esclavos.
Vidas que cargan esclavitud…
La jineteada o “doma” es aguantar sobre el lomo del bagual o potro (animal sin amansar) durante cierto período que puede ser de 6 o más segundos. Se trata de un espectáculo de envergadura internacional ya que es celebrado en varios países, si bien de acuerdo a cada país, tienen distintas características, el elemento en común que practican es el sometimiento de iguales.
Podemos citar el famoso rodeo estadounidense y sus reconocidos cowboys, estos deben intentar montar un caballo, un toro, una vaca o un becerro y atarle una cuerda al cuello. Este espectáculo no es más que una práctica de violencia hacia individuos mansos que ante golpes y descargas eléctricas se asustan y como consecuencia se violentan, desarrollando así el comportamiento salvaje por así llamarlo de algún modo. En realidad es tan solo una conducta de autodefensa que cualquier sujeto con presencia de un sistema nervioso desarrolla en defensa legítima de su bien más preciado, la vida.
Elementos como barras de hierro, espuelas, porras eléctricas, correas y látigos son utilizados para demostrar quién manda, además son golpeados reiteradamente y se les retuercen los rabos para conseguir que salten de dolor y que su comportamiento parezca más salvaje y agresivo.
El público compra violencia. El propio organizador del World´s Toughest Rodeo, admitió que los animales son deliberadamente hostigados para garantizar que haya “espectáculo”.
La crueldad continúa al finalizar el rodeo ya que a estos animales les espera el matadero. Heridos y asustados son trasladados en camiones, donde ya sabemos que en estos viajes los animales sufren hacinamiento, hemorragias internas y demás dolencias que termina con algunos de ellos tras largas agonías antes de llegar al matadero.
En Argentina también se realizan este tipo de espectáculos, el más reconocido es el Festival Nacional e Internacional de la Doma y el Folklore de Jesús María, también el Festival Nocturno de Doma y Folklore en Calafate. El pasado febrero se llevó a cabo otro de estos festivales en Junín de Los Andes llamado Fiesta del Puestero, con la particularidad de la llamada participación de los Puesteritos, los cuales eran niños “que se divirtieron jugando con sus caballos y domando capones” según describieron algunos portales.
Existen distintas técnicas para “domar” a un caballo, una muestra fiel de la subordinación de intereses. Una de ellas, y muy particular es la Doma India porque su creación se le adjudica a los Indígenas nativos (Nuestros antepasados) de las Pampas Argentinas, para el año 1600 aproximadamente. Estos nativos descubrieron la proliferación de caballos que había en ésta zona, proveniente de los caballos dejados por los españoles y su tarea consistía en evitar provocar dolor o miedo, buscaban comunicarse con el caballo para ganarse su confianza. Curiosamente los indígenas no utilizaban riendas, ni tampoco su relación se basaba en sacar algún beneficio, para ellos eran sus iguales. Los caballos permanecían con ellos, los seguían, se acompañaban y por sobre todo eran libres de elegir donde estar, formaban parte de su clan.
Para montarlos, cruzaban las aguas bajas, y sólo si el caballo los dejaba, ellos lo montaban, sin usar ningún tipo de riendas, lazos, espuelas o monturas. Jamás lo montaban si el caballo no los dejaba. El alojamiento del caballo era en lugares abiertos, sin establos cerrados, entre otras cosas.
Luego al llegar los españoles a América la doma adoptó otras maneras de emplearse y otra esencia, Así también perecieron millones de aborígenes tras cruentos despojos y muerte. Una de las películas que representa muy bien este párrafo es Spirit.

La doma puede ser más o menos cruel, pero no deja de ser la quita de libertad.Una derecho incuantificable e inalienable para un individuo sintiente y consciente del mundo que lo rodea.
En la doma solo se valen de torturas para el sujeto esclavizado y/o sometido, tal es así que la Reglamentación de los Concursos de Jineteadas y Potros Reservados establece que quedará descalificado en el acto, el jinete que castigue al potro en la cabeza o de cualquier otro modo maltratase al animal, sin advertir que el uso de las espuelas, el rebenque y demás destrezas que se desarrollan durante la jineteada, ya son causantes de hostigación.
Vidas que se reducen a un juego: El Polo.
A estos caballos se los ve como “materia prima”, ya que al momento de seleccionarlos para su futura doma que tendrá como destino jugar al polo, son observados detenidamente porque ciertas características del caballo entorpecen el adiestramiento, como por ejemplo cuello largo, un caballo de cogote largo provocará rigidez en la conducción, en los primeros meses solo se les enseña lo básico ya que su cuerpo no está totalmente desarrollado y el entrenamiento podría perjudicar su físico, la boca en los caballos para polo es un “verdadero tablero de mandos” pues debido a su sensibilidad es donde se colocan las riendas y dependiendo de la manera de tirar las riendas, será lo que el caballo hará, se les dá anabólicos 2 veces por año y vitaminas 1 o 2 veces por mes ya que podría producir malestares hepáticos, estos son solo algunos detalles del adiestramiento al que son sometidos estos caballos, cuya finalidad será prepararlos para divertir al público que disfruta del polo y cuando ya no puedan cumplir su finalidad, el destino no los olvidará. Claro, en el matadero.
Carreras que sólo tienen como premio una vida llena de “espejitos de colores” que muestran su esplendor al público pero que ocultan la oscuridad de la muerte para quien los porta.
Un destino en comun, pero un tema tabu: El caballo para deleite de nuestro paladar.
Todo caballo que ya no satisfaga los deseos su amo deleitará el paladar de algún otro. Es que bajo el dominio del “Gusto”, todo lo puede.
La mayoría rechaza el consumo de algunos animales que se comen popularmente en otras partes del mundo. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, pedir perro o gato en una “parrilla” argentina, como sí podría consumirse en algunos restaurantes asiáticos.
Los argentinos tampoco comen ranas o caracoles, considerados manjares en algunas partes de Europa. Y a muchos repugnaría la idea de comer carne de caballo, otro alimento codiciado en algunas ciudades europeas.
Lo paradójico de este último caso es que si bien el consumo de carne equina es considerado un tabú en muchas partes del país, lo cierto es que la Argentina es uno de los principales productores mundiales del producto.
La realidad demuestra que el Hombre tiene la necesidad de sentirse Todo Poderoso, el rey de los reyes… ¿A quién más pondremos bajo nuestro dominio?
Es momento de repensar cuál es el legado que les heredamos a nuestros hijos.
Sólo piensa…¿Qué valores transmitimos en el marco de la violencia y la esclavitud?



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