En torno al Dia Mundial del Veganismo (1 de noviembre) / The world vegan day.
El Día Mundial del Veganismo, nos invita a unas pocas palabras. De hecho, quienes ya somos veganos, tenemos que decir poco y hacer mucho. Entre nosotros, podrá haber celebraciones donde no existen la muerte ni el sufrimiento de otros animales. Entre nosotros, podemos sentirnos tranquilos y siempre respaldados. Podemos confiar en la comunidad vegana, aun con las infinitas diferencias que tengamos como individuos. Nos une la práctica de una consciencia que toma la capacidad de sentir como motor ético.
Pero esta efeméride, no es fundamental para los veganos. Es para la inmensa mayoría de no humanos que están bajo el yugo de la explotación. Y para los humanos, que son eslabones dentro de esa cadena en que cada uno, es objeto para los intereses de otro. Veganismo significa liberar. En ello, tanto debemos hacer por las víctimas como por los victimarios, puesto que todo victimario, es también víctima de sus propia insatisfacción, dolor, ignorancia, angustia. El camino del veganismo, excluye la violencia. De hecho, el cese del uso de los no humanos por parte de los humanos, es un paso necesario e irremplazable para una coexistencia pacífica. Por tanto, nuestra actuación no censura ni condena a las personas que no son veganas, sino a los resultados de esas acciones. En la práctica de todos los días, nadie puede ser totalmente responsable por lo que hace, puesto que hace en medida en que recibió las acciones de otros (educación, experiencias de vida) y por otra parte, sus acciones pueden tener consecuencias no esperadas. En pocas palabras, no podemos alentar la culpa, sino la reflexión. No podemos considerar al otro “cómplice” sino “vegano potencial”. En el ejemplo que los veganos actuales damos, está la posibilidad de cambio. Sobre todo, porque los animales no humanos, no necesitan más fervor vegano, sino más practicantes veganos. Como se dice en Libera!, debemos ser eficaces.
La conducta especista, es más un mal hábito, extendido e institucionalizado (ser especista, es ser “normal”, ser vegano estriba con la “locura”) que una arremetida odiosa contra la vida sintiente.
Cada vez que cada uno de nosotros, sea quien escribe o lee, tuvo compasión (empatía) hacia el dolor de un animal no humano, la esencia de una vida vegana, se manifestó. Es cuestión de animarse a cambiar y darle práctica. Tal como dice Gary Francione, el mayor doctrinario sobre los Derechos Animales, “hay que ser vegano y hacerlo fácil”* para persuadir con certezas a los aún no-veganos. Por otra parte, el mismo Profesor G. Francione, desde su página de facebook*, constantemente, alega sobre el rescate de animales urbanos en estado de abandono. Una vida vegana no responde sólo al no consumo de animales en la dieta ni en los cosméticos ni en medicamentos ni en divertimento. Una vida vegana implica hacer, más que “dejar de hacer”. Con ello, queremos invitar a todos los rescatistas de perros y gatos, a que se sumen al veganismo, según sus tiempos y modos. Les resultará fácil y será mejor por ellos, por los animales, por el planeta. Desde nuestro lugar, agradecemos y valoramos su trabajo. Desde el hecho de conocer al no humano que siente tanto como nosotros, puede surgir la conexión hacia el animal distante que tiene su vida hipotecada para el matadero. Que no tiene su vida para sí, sino como despojo.
Todos los veganos sabemos que el momento de un mundo vegano, no está a la vuelta de la esquina. Pero es posible y es mejor, por ello, vale luchar. El veganismo no es un camino de ascetas, es un camino de justicia. Una economía sustentada en el veganismo, debe ser (y será) más equitativa para con los humanos también. Una directriz ética favorable a lo económico y a lo social. Eso es armonía, nuestra actual carencia.
Desde Defensa Vegana, estamos para ayudarte a que seas parte del cambio de paradigma, contanos tus vivencias. Contamos con vos.
“Todos los seres inocentes que no tienen la posibilidad de defenderse, víctimas del terror y barbarie humana. Ahora mismo sufriendo en una jaula, ahora mismo en un matadero, ahora agonizando sin atención. Si somos capaces de dañar de la manera en que lo hacemos a diario, a seres tan parecidos a nosotros, urge la necesidad de reflexionar y revertir estas razones que descartan la justicia, la compasión y la igualdad.” Ana María Aboglio en su libro Veganismo
* “The most important form of vegan activism (beyond being vegan yourself) is educating others: teach classes or table on moral issues, nutrition, etc., re: veganism. Make vegan food and distribute it to friends–or strangers! Make it easy, because it is easy”. La forma más importante de activismo vegano, (más allá de ser vegano uno mismo) es educar a otros: dar clases o presentar cuestiones morales, nutrición, etc; de nuevo: veganismo. Hacé comida vegana y distribuíla entre tus amigos -¡o extraños! Que sea fácil, porque es fácil. (Publicado en su página de facebook el 13 de octubre pasado).
* “Please adopt a homeless animal. The life you save means everything in the world to that animal. It is all that she or he has. There are million of animals who need your help”. Por favor, adopta un animal sin hogar. La vida que salvás, significa todo en el mundo para ese animal. Es todo lo que él o ella tienen. Hay millones de animales que necesitan tu ayuda. (Publicado en su página de facebook, el martes pasado).
–
The world vegan day, invites us to a few words. In fact, those who already are vegans have to say fewer and do more. Among ourselves, there are celebrations where death or animal suffering does not exist. Even though as individuals, we may have countless differences, we can trust in our vegan community. We are united by a practice of a conscience which takes the ability of feeling as ethic motor.
But the events to commemorate this day are not fundamental for vegans. They are fundamental for the majority of non humans which are under the yoke of exploitation. And for humans, which are part of a chain in which each one is the object of the interests of another one. Veganism means to free. Therefore, we have to fight either for the victims so as for the perpetrators, since they are also victims of their own dissatisfaction, pain, ignorance and anxiety. The road of veganism excludes violence. In fact, the cessation of the use of non humans is a necessary and irreplaceable step for a peaceful coexistence. Therefore, our performance does not censure or condemn those who are not vegan, but it does to the results of those actions. In everyday life, nobody can be totally responsible for their own actions since they are inevitably influenced by the actions of others (education, experiences), which can bring unexpected consequences. In few words, we don’t have to encourage guilt but reflection. We cannot judge a person to be an “accomplice”, we have to consider that person a “potential vegan”. The possibility of a change exists in the example that vegans give to people. Especially because non human animals do not need more vegan fervor, but they need more vegan people. As in Libera! is said, “we should be more efficient”.
The speciesist behavior is a wrong, widespread and institutionalized habit (being speciesist means be “normal”, to be vegan lies in “madness”) it is a heinous attack against sentient life.
Every time that a person has compassion (empathy) towards the pain of a nonhuman animal, the essence of a vegan life is showed. The thing is daring to change and practice it. As Gary Francione says “You have to be vegan and make it easy” in order to persuade with certainty the “still non vegans”. Also, the same professor G.Francione from his facebook page constantly claims for the rescue of abandoned urban animals. A vegan life does not only mean not to consume animas as food or in cosmetics, medicine or for entertainment, a vegan life implies “to do” more than “to stop doing”. Therefore, we would like to invite every dog and cat rescuers to join veganism, according to their own time and way. You will find it easy, and it will be better for you, for animals and for the planet. From our place, we thank and appreciate your work. Recognizing that the non human are able to feel as human do, can make possible the connection with that distant animal whose life is mortgaged to a slaughterhouse.
All vegans know that the moment of a vegan world, is not just around the corner. But we also know that it is possible and better. Therefore, it is a good reason to fight for. Veganism is not a road of ascetics, but a road of justice. An economy based on veganism, should be (and is) more fair towards humans as well. It is an ethic guideline favorable not just for the society but for the economy too. This is harmony, our current deficiency.
From Defensa Vegana, we are here to help you to become part of the change. Tell us your experiences. We count on you.
“Every innocent being that is a victim of the terror and human barbarity, who cannot defend himself. Who is suffering right now in a cage, in a slaughterhouse, dying without any care. If we are capable of damaging, the way we do it every day, beings that much resemble to humans beings, it means that there is an urgent need for reflection and reversion of those reasons which dismiss justice, compassion and equality.” Ana María Aboglio in her book “Veganismo”.


